La sensibilización en cumplimiento normativo

La labor de sensibilización no persigue transmitir conocimientos. No se trata de impartir una formación que condice a la asimilación de una materia desconocida o de la que no se tiene información. Más bien, se trata de llevar a cabo acciones puntuales, concisas y muy concretas que pretenden recordar y poner el foco de atención en determinados aspectos sobre los que previamente se ha recibido formación información.

La importancia de la formación en la implantación de cambios organizacionales

Un buen plan de comunicación y la inclusión de acciones formativas específicas en materia de cumplimiento normativo son esenciales a la hora de implantar una auténtica cultura de cumplimiento. Realmente, todos los cambios organizacionales deben conllevar la realización de un plan de formación específico si realmente se quiere que el cambio sea asumido por todos los miembros de la organización.

Fases de implantación de un Sistema de Cumplimiento Normativo

La implantación del Sistema de Cumplimiento Normativo persigue introducir en una organización un modelo de gestión de riesgos de incumplimiento dirigido a prevenir la comisión de determinados delitos o para reducir de forma significativa el riesgo de su comisión. Para la implantación de un sistema de cumplimiento normativo que cumpla estos objetivos habrá que realizar una serie de actuaciones que se pueden encuadrar dentro de alguno de estos elementos de la estructura del Sistema de Cumplimiento Normativo.

Qué no es Cumplimiento Normativo

Cumplimiento Normativo no es asesoría jurídica, ni tampoco auditoría interna. La principal misión del Compliance Officer es velar por los intereses de las terceras partes (clientes, accionistas, proveedores, sociedad) dentro de la empresa (aunque esa protección sea a costa de que la empresa renuncie a potenciales beneficios a corto plazo).

Compliance y Responsabilidad Social Corporativa

El riesgo de Compliance es “el riesgo de que una organización pueda sufrir sanciones, multas, pérdidas financieras o pérdida de su reputación como resultado de incumplimientos de las leyes, regulaciones, normas de autorregulación o códigos de conducta que se apliquen a su actividad”. Por lo tanto, en un sentido amplio, no debemos entender la labor de cumplimiento normativo como algo concebido exclusivamente para prevención de delitos.

Qué dice el Código Penal

Hasta el año 2010, sólo las personas físicas podían ser responsables de la comisión de un delito. De los delitos cometido en el seno o utilizando la estructura organizativa de una persona jurídica respondían las personas físicas que actuaban como administradores de hecho o de derecho de la persona jurídica, o en nombre o representación legal o voluntaria de ella. Mediante la reforma del CP español del año 2010 (mejorada y completada en el año 2015) se introduce en España el principio de que las personas jurídicas pueden ser responsables de determinados delitos y, por tanto, se les puede imponer una sanción penal.

Un poco de historia

Los orígenes de la función de Compliance se sitúan en Estados Unidos, a comienzos del siglo XX, como respuesta a la necesidad de luchar contra la proliferación dentro de las empresas de las mafias, la corrupción y el blanqueo de los capitales obtenidos de actividades delictivas. Para ello, se obligó a las empresas norteamericanas a contar con programas de prevención de delitos (Compliance Programmes), y con una función específica en su estructura organizativa que vigilara y controlara el cumplimiento interno de las leyes, las normas y los códigos éticos. De esta manera se implicaba a las organizaciones empresariales en la actividad de prevención, detección y sanción de las conductas ilegales.